Justo 3 años después de ‘Lola’, llega la nueva entrega de ‘Con Mucho Acento’, que arranca en el punto en el que lo dejó la multipremiada campaña de Cruzcampo. ‘Gitana’ es una fábula en la que una clásica muñeca, de las que se ponían junto al televisor, despierta al oír las palabras “el acento es tu tesoro” de la boca de Lola Flores y emprende un viaje de autodescubrimiento para mostrarse ante el mundo con orgullo. 

‘Gitana’ tiene su clímax en el encuentro mágico de la protagonista con Camarón de la Isla, durante el que se puede oír la voz original del genio del flamenco tres décadas después de su muerte. Se trata de un archivo sonoro inédito, registrado en 1989 durante la grabación del disco ‘Soy Gitano’, en el que el artista dedica una bulería a la cerveza Cruzcampo: “De la Cruzcampo yo no me quito, de la Cruzcampo yo no me aparto”. Gracias a la colaboración de su familia y amigos – Dolores Montoya ‘La Chispa’, los guitarristas Tomatito y Diego Carrasco, o el productor Ricardo Pachón, entre otros – Cruzcampo ha conseguido reconstruir fielmente la historia detrás de esta antigua grabación surgida durante uno de esos momentos de compadreo después de las maratonianas sesiones de grabación. “A Camarón le encantaba reírse y Cruzcampo era la cerveza que nos acompañaba siempre, la que nos gustaba. Algo que surgió como una broma, él era capaz de convertirlo en arte. Por eso era un genio”, explica Tomatito.

Para la puesta en escena, el equipo se inspiró en los cicloramas teatrales, el vestuario y los movimientos de cámara de Carlos Saura. En esa atmósfera onírica, se puede intuir la silueta de Camarón, en alusión a la famosa portada del álbum ‘La Leyenda del Tiempo’, que elevó su figura y el flamenco a un nuevo nivel. El baile que acompaña a la bulería es obra de Triana Ramos, la coreógrafa del ‘Motomami World Tour’ de Rosalía, y la música corre a cargo de la banda Derby Motoreta’s Burrito Kachimba, quienes han adaptado su canción ‘Gitana’ para el spot de Cruzcampo, añadiendo nuevas texturas y con un arreglo especial para acoplar la voz original de Camarón.

EL RENACER DE LA MUÑECA DEL TELEVISOR. DE CLICHÉ A ICONO

Esta clásica muñeca, que estuvo presente durante décadas en muchos hogares españoles, poco a poco se convirtió en un objeto estereotipado. Hoy, Cruzcampo la recupera como hilo conductor de su campaña, sacudiéndole el polvo y los clichés para presentarla como un icono: una ‘gitana’ renovada orgullosa de sus raíces y de su singularidad.

El imponente vestido de más de 30 kilos que luce la protagonista, la actriz y bailaora Carmen Avilés, es una creación de Leandro Cano. Más de 3.000 horas de trabajo para llevar los oficios y la artesanía andaluza a la alta costura flamenca. “Es un traje tradicional para una mujer moderna, una gitana fuerte que literalmente se echa los volantes a la espalda para comerse el mundo”, explica el diseñador jienense. Durante el proceso, Cano contó con la asesoría de Ernesto Marín, de Muñecas Marín, para vestir una de las muñecas de la desaparecida fábrica de Chiclana con una réplica en miniatura del traje.

‘Gitana’ ha sido rodado en formato cinematográfico de 35 mm durante cuatro días. Tres por las calles y avenidas de Jerez de la Frontera y Cádiz y uno más para convertir la antigua cárcel de El Puerto de Santa María en un plató. De hecho, Andalucía es uno de esos personajes invisibles que ayudan a entender la transformación del personaje. En la pieza, se pueden ver muchas de sus caras: una inicial más costumbrista, enraizada, en las callejuelas y sus bares donde se juega al dominó y se toman los caracoles en vasos de cristal; poco a poco va mutando a espacios más abiertos, modernos y luminosos para finalizar en un gran plano aéreo en el que se puede contemplar a todos esos jóvenes que “se han quedado” y que miran al futuro orgullosos de lo que son y de dónde son.

El film rebusca en la cultura popular andaluza, presente en cada fotograma, como el dedicado al cantante de sevillanas El Pali o al rockero Silvio. En dicho recorrido, también se cruza con Martirio, quien realiza un cameo como pionera de las gitanas modernas ‘arreglás pero informales’.