Al otro lado del Atlántico, tan potente y relevante como las escenas surgidas en California y Nueva York, es el criadero y hervidero constante de grupos que el norte del pacífico ha dado durante estos últimos casi 40 años. Un terreno fértil para la innovación musical, en particular en el ámbito de la música independiente.
El Pacific NorthWest (PNW), con su combinación única de influencias culturales, paisajes impresionantes y una rica historia de experimentación musical, ha producido algunas de las bandas y artistas independientes más influyentes desde finales del siglo XX.
Fue a principios de los años 90, gracias al impulso del movimiento grunge cuando se originó en Seattle los primeros grandes hitos de la música independiente con bandas como Nirvana y Pearl Jam, que atrajeron la atención mundial hacia esta región.
Pero a medida que el grunge decaía, surgió una nueva ola de indie rock. Y esta transición marcó un cambio de los sonidos crudos del grunge a una gama más diversa de estilos caracterizados por un espíritu DIY y una introspección lírica dentro de sonidos menos enérgicos y ásperos, pero más elaborados.
Llegaron bandas, casi hoy de culto para amantes del género, como Modest Mouse, Death Cab for Cutie, una de las bandas más exitosas surgidas de la región, The Decemberists, famosos por su narrativa folclórica, Built to Spill, The Shins, Elliott Smith o Fleet Foxes, cada una de ellas aportando distintos matices en los sonidos del momento, mezclados con historias y textos, tanto personales como regionales.
El sonido indie del PNW a menudo se caracteriza por una profundidad emocional lleno de experiencias personales y paisajes locales, por la influencias diversas de una variedad de géneros, entre ellos el folk, el punk y el rock experimental. Algo patente en bandas como los ya casi olvidados The New Pornographers o nuestros idolatrados Band of Horses.
Al calor de esta escena, evidentemente surgieron sellos discográficos independientes de primero orden, como Sub Pop o Barsuk, quienes han sido fundamentales para promover a todos estos artistas del Pacífico noroeste. Estos sellos no solo brindan una plataforma para los talentos emergentes, sino que también fomentan un sentido de comunidad entre los músicos. Y cómo no, numerosos festivales de música por este área y enfocados en esta música como fueron Bumbershoot y Sasquatch!.
Una escena tan poco conocida internacionalmente, como sobresaliente por número y calidad de sus bandas.

