Bon Iver, cuando la inspiración corre por tus venas.
Todo empezó cuando Justin Vernon se retiró a una cabaña en los bosques de Winconsin después de que su vida se fuese al traste. En ese momento surgió uno de los mejores discos del último tramo del pasado 2008: «For Emma, forever ago». Dicho retiro traumático fue la fuente de inspiración en donde empezó todo. Su aroma… despechado al estilo low-fi y con un desencanto dócil a la vez que debastador. A Justin Vernon, el nombre tras Bon Iver, le habían dejado su novia, Emma por supuesto, y su banda, con la que había estado 10 años tocando. Justin, traumatizado y deprimido, hizo un disco rico en matices y en capas de voces con unas letras simples pero […]

