Pasajero y una noche en el Costello.
Fue un día tonto tras copear en la terraza del Mercado de San Antón, cuando acudimos a uno de nuestros locales preferidos en la Capital. Aquella noche el Costello estaba hasta arriba y pedir otro copazo, tarea casi imposible. Tras una dura batalla, conseguimos hacernos con unos bebestibles y ya, desde hacía unos cuantos minutos, nos percatamos de que algo nos había llamado la atención a todos nosotros. Era el fabuloso Pedro A. pinchando temas (como cada sábado) en la planta superior del club anclado en las cercanías de la madrileña y ligera de cascos calle Montera. Sonaron clásicos cincuenteros, a mi me ganaron poco después con Simon and Garfunkel y para cuando el garito empezaba a oxigenarse […]

