Un año más, a final de curso, como siempre os presentamos uno de esos listados y recomendaciones que no pueden faltar nunca. Este nuevo top con los que para nosotros son los álbumes más destacados en este 2016, a gusto y elección de nuestros principales redactores (LU, JRGE y The Doctor), vuelven a caer en géneros dispares como son el pop, el folk, jazz, hip hop, alt country,…, porque así es la música, tan infinita en sabores y texturas que merece la pena tratar de adentrarse en mundos aparentemente muy distantes entre sí. 
No parece haya sido este uno de los años mejor dotados de entre los últimos tiempos y el consenso entre la crítica aparece más dividido que nunca. Pese a ello, nos aventuramos a dejar reseña de lo que creemos ha sido lo más sobresaliente de estos últimos 12 meses atrás:
TOP 10 ÁLBUMES 2016 (BY JRGE)

10- D.D Dumbo – «Utopia Defeated»
El australiano Oliver Hugh Perry, conocido también por este proyecto titulado D.D Dumbo, ha sabido configurar instrumentaciones de base electrónica que en este LP, en sus pasajes más brillantes, bien nos recuerdan a texturas ya antes degustadas en trabajos de Tame Impala o St Vincent. Coge unos loops, sintetizadores, un corta-pega por allí y otro por acá, y tenemos encima de la mesa un trabajo de matricula de honor. Orgánico, alienígena, utópico, absurdamente creativo y junto con el «No Burden» de Lucy Dacus, el debut del año sin ninguna duda. Con algo de los Talking Heads, puede que de Cut Copy y otras tantas ideas e influencias sumadas, que en la propia adición, muestran una cohesión altamente sorprendente. Piezas como «Satan» y «Walrus» son para ponerlas en bucle una, otra…, y otra vez. 

9- Paul Simon – «Stranger to Stranger»
Su mejor trabajo en décadas desde aquel pionero «Graceland». No es una leyenda del rock que venda camisetas y no es un icono cuyo rostro sea reconocido entre las nuevas generaciones de ni-nis, pero él es el músico en mayúsculas. Sigue innovando, hábido de nuevos sonidos a sus 75. Su ironía (/Wristband, my man, you’ve got to have a wristband… If you don’t have a wristband, my man, you don’t get through the door/) y sus ritmos ligeros que como en este «Stranger to Stranger» siguen buceando entre continentes y rescatando pasajes de música tropical, africana, caribeña, austral e incluso retales flamencos, hacen de este LP el mejor capitulo musical de National Geographic nunca jamás filmado.
La inteligencia y el humor de la clase media trabajadora con la intelectualidad moral de quien abarca la música en todos su géneros y geografía.

8- The Jayhawks – «Paging Mr. Proust»
Cada vez que pasan por nuestro país, el «no hay billetes» está casi asegurado. Siguen sonando auténticos, a ellos mismos, no importa si algún componente va y viene de la banda, rezuman nostalgia y sobre todo, por encima de cualquier cosa, grandes canciones. Una banda diseñada para perdurar en el tiempo (formada hace más de 30 años en Minneapolis), sumando discos entrañables como este «Paging Mr. Proust» donde Gary Louris, esta vez sin Mark Olson a su lado pero con Peter Buck (R.E.M.) y Tucker Martine (The Decemberists) en la producción, ha sacado otro gran cromo para la colección con instantes memorables como su tierna y pomposa «Quiet Corners & Empty Spaces» (/Hey now, catch me quick before I walk away, tell me if there’s something I should say, I’ll find the quiet corners and the empty spaces/). Sigue habiendo ese poso a Neil Young, a los Jayhawks de siempre y a sus grandes canciones. Un recetario ya dotado a estas alturas de clásicos innumerables.

7- Anohni – «Hopelessness»
Como todos los años, no falta en nuestro listado de honor anual un disco de claro manifiesto crítico político y social. Si el año pasado fue Kendrick Lamar, este año es el nuevo proyecto de Antony Hegarty (conocido antes como Antony & The Johnsons) el que se erige como el discurso más ilustrado de este 2016. Este vez no sólo ponemos atención a su poderosa e imponente voz, ahora también su capacidad en los textos resalta por sobresalientes. El sueño americano es una alucinación y nadamos tratando de no ahogarnos en esta realidad repugnante, falto de esperanza. A todo ello, la suma en este proyecto de más que notables nombres en el panorama de la música electrónica como Hudson Mohawke y Oneohtrix Point Never, también responsables de la producción del LP. Temas como “Drone Bomb Me” o “4 Degrees”, las cumbres más altas de este deslumbrante trabajo (uno más para tí, Antony. Enhorabuena).

6- Lucy Dacus «No Burden»
La sorpresa del año. La última joya del veterano sello Matador Records se llama Lucy Dacus, tiene tan sólo 21 añitos y sigue la estela desenfadada de Courtney Barnett pero en una versión con algo menos de cilindrada y agresividad. Los suyo es el indie rock norteamericano, plomizo y decadente, a distinción del excéntrico e infantil de las tierras anglosajonas al otro lado del Atlántico. «No Burden» es su debut y como tal hay que valorarlo. Lleno de giros inesperados, inesperadamente maduro y que dibuja un prometedor futuro a plazo cercano. «I Don’t Wanna Be Funny Anymore» o «Strange Torpedo», dos de los mejores singles del género en este año. Está dicho: la grata sorpresa de este 2016. 

5 – Leonard Cohen – «You Want It Darker»
Su obra póstuma. Pero no queda en algo simbólico, no. Pese a su tono oscuro y de despedida, con canciones como «You Want It Darker» donde el canadiense en su primer single de este largo susurraba un dramático «Estoy listo, mi Señor«, este último LP es uno de los trabajos fundamentales en la discografía del viejo lobo. Un nuevo discurso entre el amor y lo espiritual, como de costumbre, y como también es habitual, un trabajo que al igual que los bueno vinos, envejece de maravilla. A su música de trazado tenue y sonido taciturno, Cohen puso un nuevo pulso en algunas de estas nuevas canciones con bases rítmicas y arreglos fuera de la tradición que le persigue tras décadas. A sus textos, sólo le faltó aquel premio Nobel que otros no merecieron y ni tan si quiera se dignaron a recoger.

4 – Japanese Breakfast – «Psychopomp»
Capaces de llenar esta habitación de luz, una energía indescriptible y una calidez tremendamente confortable. La esperanza descrita entre pasajes tristes y gélidos, así es «Psychopomp». Singles como “In Heaven” o “Everybody Wants To Love You”, son de lo mejor que le ha pasado a este año y si aún no has tenido tiempo de ponerte en hora, de lo mejor que te va a pasar en los próximos días, semanas y puede que meses hasta que tengas la suerte de ver este proyecto tan personal de Michelle Zauner en directo. Música grandilocuente en un pop manifiestamente artesanal. El disco dream del año.

3- Angel Olsen – «My Woman»
Parece que es de consenso mayor que Angel Olsen ha perpetrado uno de los mejores discos del presente curso. Si tuviéramos que calificar este largo con un par de adjetivos breves, serían enérgico y versátil. El primero, es evidente con sólo dejarse calar por su voz en canciones como «Never Be Mine“ (/Heaven hits me when I see your face/); el segundo, porque el disco parece diseñado en dos mitades. Podemos disfrutar de temas synthpop como su «Intern», de su guitarra contundente en la ya comentada «Never Be Mine» y de momentos tanto de amor rebelde postadolescente a los treintaytantos como «Shut Up Kiss Me» (/shut up kiss me hold me tight/) o «Give It Up» (/I’d give it all up for you/), como de canciones algo más introspectivas donde la desidia y la desilusión reinan a sus anchas en piezas como «Heart Shaped Face» o la muy nostálgica fleetwood-mac de «Sister».
Una auténtica delicia de LP al que hincarle el diente una y mil veces.

2- Sturgill Simpson – «A Sailor’s Guide to Earth»
Dicen que ahora se ha apartado algo del sonido de sus viejos trabajos y de la tradición de música con raíces norteamericanas en el sentido más estricto y purista. Bienvenido sea. En este nuevo manuscrito de reformas advertidas, vienen capítulos reinventados como la genial y nirvanera «In Bloom» con presencia de los Dap-Kings logrando un sonido más crudo y contemporáneo sin perder su estilo más personal. El de Kentucky ha fabricado un producto de esos que gana a cada escucha y su bonito bozarrón en canciones tan dulces y aterciopeladas como «Breakers Roar» son de lo mejor de este año sin duda alguna. El macho alpha de los LPs en este 2016.

1- BadBadNotGood – «IV»
Los canadienses ya fueron analizados aquí en LONG BRIT cuando apuntamos que a mediados de Julio, un álbum titulado «IV» nos había devuelto la fe en la música. Teclado, bajo, saxo y bateria. Un cuarteto que con este trabajo agrede su vertiente más accesible, desde el pop al hip hop, sin dejar de lado su clasicismo y elegancia instrumental ligada al jazz más académico. Con canciones tan magnéticas y poderosas como «Time Moves Slow» en colaboración con Samuel T. Herring (Future Islands), los de Toronto nos han dejado ojipláticos. Con la introducción de nuevas bases electrónicas, ritmos, percusión y múltiples detalles sofisticados junto con las colaboraciones, además de Herring, de Kaytranada, Colin Stetson, Mick Jenkins y la también canadiense y cantante de r&b Charlotte Day Wilson, BBNG son la esperanza blanca que ilumina este marchito 2016. Saca un vaso, la botella de whisky, enciende algo que se pueda fumar, relájate y disfruta como un auténtico cabrón. Te lo mereces.
TOP 10 ÁLBUMES 2016 (BY LU)


10 – Hamilton Leithauser + Rostam – «I Had a Dream That You Were Mine»

Cuando en la música se juntan dos talentos pueden pasar dos cosas: que la lucha de egos desvirtúe por completo el resultado o que su unión cuaje a la perfección, como ha sido el caso de Hamilton Leithauser (The Walkmen) y el ex Vampire Weekend Rostam Batmanglij. El título del álbum ya es una declaración de intenciones. Un trabajo sofisticado, donde tienen cabida desde un saxo a un piano o un banjo, pasando por multitud de guitarras y violines. Un arriesgado cambio de registro que solo pueden permitirse dos músicos con la trayectoria de Leithauser y Rostam. El disco explora las raíces afroamericanas a través del doo-wop. Country rock elegante, sin grandes pretensiones, donde canciones como «A 1000 Times», «Sick as a Dog» o «In a Black Out» resuelven y logran un claro magnetismo.
Audio: https://www.youtube.com/watch?v=5Sko_A6dU_U

9 – The Hidden Cameras – «Home On Native Land»
Sonido country en estado puro. La banda de Joel Gibb nos sorprende con un brillante trabajo que contiene temas tan disfrutables como «Counting Stars», «He is the Boss of Me», «Day I Left Home» o el delicado «Ode to an Ah», con la colaboración de Neil Tennant de los Pet Shop Boys. Gibb es un tío listo que ha dejado de lado esa imagen de provocador, de contenido explícito y letras irónicas, en ocasiones pornográficas. Después de una década viviendo en Berlín regresa a casa, a su Canadá natal, y Home on Native Land no es otra cosa que un canto a la tierra que lo vio nacer, donde explora las raíces del sonido americano de un modo introspectivo.
Audio: https://www.youtube.com/watch?v=1UQbxvkRgTQ

8 – Weyes Blood – «Front Row Seat To Earth»
Natalie Mering, además de su inteligencia y su belleza, nos regala uno de los álbumes más sobresalientes del año. Un recorrido por su prolífico universo interior hasta llegar a su particular reducto para ofrecernos una visión del mundo globalizado en el que vivimos. Conceptos como la naturaleza, el desamor o el cambio climático contados a través de letras sencillas y baladas minimalistas y delicadas. Front Row Seat To Earth es un abanico de sutiles arreglos lo-fi que nos evoca al folk de los 70 con toques de psicodelia. Como si estuviera pintando un cuadro impresionista. Escúchese con especial ahínco «Used to Be», «Diary», «Do You Need My Love» y muy especialmente «Seven Words», las siete palabras que nunca se han dicho al final de una relación: «I love you and you have to know». Cada frase funciona como un desgarro que transmite tristeza, desesperación. Como una carta de amor nunca enviada. Una sublime maravilla que nos pone los pelos como escarpias.
Audio: https://www.youtube.com/watch?v=nWvmGwKiOe0

7 – Nick Cave & The Bad Seeds – «Skeleton Tree» 
El recomendable documental «One more time with feeling» resume el proceso creativo de Skeleton Tree. El filme se centra en el profundo dolor por la pérdida de Arthur, uno de los hijos de Nick, y trae como resultado este álbum. Una propuesta sonora de lo más austera donde la voz de Cave rodeada de sintetizadores acapara todo el protagonismo. El disco es una válvula de escape, una terapia de 8 canciones que funcionan como la tabla de salvación a la que agarrarse cuando todo está perdido y que solidifica más si cabe la obra de este gran genio en sencillos como «I need you»: «Nada importa realmente cuando el que amas se ha ido / Todavía estás dentro de mí / Te necesito en mi corazón» o «Jesus Alone», 3 minutos de distorsión para cerrar con un desesperado «With my voice, I’m calling you».
Audio: https://www.youtube.com/watch?v=BAMZYpZi_M4


6 – Frank Ocean – «Blonde» 
En 2012 nos sorprendió con el inmenso Channel Orange y en su regreso no nos ha defraudado. Aunque, francamente Blonde no está al nivel de aquel disco. Frank es sin duda el rapero de Odd Future que más éxito ha cosechado en solitario. Muchos le definen como uno de los mejores artistas de la década y no se quedan cortos. Ocean abraza la balada como punto fuerte, para canalizar sensaciones y desnudarse sin contemplaciones en cortes de R&B tan elegantes como «Skyline To», «Ivy», «Self Control» o «Pink + White». Calidad inconmesurable y de nuevo, puro deleite.
Audio: https://vimeo.com/183253581


5 – Michael Kiwanuka – «Love & Hate» 
Bajo la varita mágica de Danger Mouse (se nota, y mucho el know-how del maestro Brian Burton), el vocalista británico Michael Kiwanuka ha sido uno de los mejores descubrimientos del año. Su música es una extraña fusión de soul, blues, folk, ritmos africanos y algún que otro toque hiphopero bajo multitud de capas sonoras entre las cuales subyace una voz prodigiosa que lo pule todo. Un soplo de aire fresco, una propuesta original y diferente. Kiwanuka tiene algo nuevo que ofrecer y a nosotros nos ha conquistado. Love & Hate es una oda al amor-odio que todo lo puede (o todo lo destruye). Así de bien suena este «Black Man in a White World» que, más que una reivindicación, es fruto de una incomprensión vital: «I’m in love, but I’m still sad / I found peace, but I’m not glad».
Audio: https://www.youtube.com/watch?v=-TYlcVNI2AM

4 – Teenage Fanclub – «Here» 
Décimo álbum de estudio de una de las bandas de culto del rock alternativo (en palabras de Kurt Cobain «el mejor grupo del planeta»). 20 años han pasado desde su primer trabajo y 6 desde el último, Shadows. Los mismos que llevaban sin verse Norman, Raymond y Gerard que un buen día deciden juntarse de nuevo, como esa pandilla de colegas de toda la vida para los que no pasa el tiempo, y el resultado es este gran Here. Un compendio de temas brillantes con ese inefable toque de power pop, sello de la casa. Un disco enorme del primer al último track. Teenage se han hecho mayores con una madurez a nivel musical admirable. Here incluye cortes tan finos como «I’m in Love», «Hold On», «The First Sight» o «Live In The Moment». Contamos los días para su concierto en Madrid el próximo mes de febrero.
Audio: https://www.youtube.com/watch?v=vbwxX9kL9oM

3 – Van Morrison – «Keep Me Singing» 
A sus 70 años el león de Belfast sigue rugiendo más fuerte que nunca. En su trigésimo sexto álbum de estudio, Van Morrison no deja de lado esa mala leche que siempre le ha caracterizado y no da puntada sin hilo en baladas tan perfectas como «Every Time I See a River»: «Every time I heard a sad song, It reminds me of what we had then, every time I see a river, feels like I’m back in love again». Si lo aderezamos con el sonido de un Hammond y unos coros femeninos, el resultado no es otro que pura magia. Van sigue siendo ese explorador genuino, vagabundo de lo convencional que, sin letras pretenciosas logra moverse airoso entre el folk, el jazz y el soul en canciones bien estructuradas que culminan en una atmósfera evocadora y sensual. Como reza el título de este álbum, te pedimos que nos sigas cantando durante muchos años más.
Audio: https://www.youtube.com/watch?v=Yv7WHa8BwLA

2 – Leonard Cohen – «You Want It Darker»
Nos dejó este mismo año para reunirse con su querida Marianne, no sin antes regalarnos esta magnífica joya. You Want It Darker es un disco oscuro, muy oscuro. Una rendición de cuentas con Dios, que nos devuelve al Cohen más místico, al poeta de la voz rasgada, el mago de la palabra que hace que lo difícil parezca fácil y se despide por todo lo alto. Hasta la vista, Leonard.
Audio: https://www.youtube.com/watch?v=v0nmHymgM7Y

1 – Kevin Morby – «Singing Saw» 
Como todos los años, resulta muy difícil resumir en 10 álbumes lo mejor que nos ha dejado musicalmente este 2016. Pero si hay un disco que para esta servidora merece un lugar especial en este ranking ese sería sin duda «Singing Saw», el tercer álbum en solitario de un Kevin Morby en estado de gracia. El bajista de Woods, ex líder de The Babies y aprendiz de Dylan nos deja uno de los más genuinos álbumes de folk que hemos escuchado en mucho tiempo. Un meticuloso trabajo de gran profundidad emocional, avalado por la sencillez de sus letras y el influjo de su voz pausada. Un disco de una calidad superior que, a medida que lo vas descubriendo te atrapa de tal manera que no querrás dejar de escucharlo. Desde el homónimo «Singing Saw» al bucólico «Cut Me Down», la belleza de «Drunk and On a Star» para cerrar con el magistral «Water»: «If your find wateeer, please call my name, put me out like a fire, cover me in rain».
Audio: https://www.youtube.com/watch?v=wQZtLQ0TChs


TOP ÁLBUMES 2016 (BY The DOCTOR)

Una lista, un orden, una clasificación, un ranking,… hay pocas cosas que me resulten más injustas, ordena a tus amigos por afinidad, tus películas por disfrute o calidad, los viajes que has hecho, tu momento favorito de los Soprano… aun así año tras año nos juntamos a recordar y ordenar lo atesorado. Este 2016 nos deja con muchas muertes de ilustres leyendas musicales, igual ese es parte del legado recordar lo pasado, pero también con muchas novedades ya sea la efervescente vanguardia o el revival.

Antes de proceder a destacar lo que este año nos deja, quiero mencionar grandes trabajos que no estarán en mis 10 pero que deben figurar entre los muebles necesarios para decorar vuestros oídos. Solange Kwoles nos ha sorprendido con un nuevo trabajo “a seat at the table” con su congruencia de sonidos que beben de Erykah badu, Fka twigs, y janelle monae entre otros formando parte de la galaxia del r&b alternativo, (si es que se puede llamar así). El ruidismo de Nails con su “you never be one”, el oscuro flow de danny Brown, el barroquismo del nuevo trabajo de Blood Orange en un viaje lisérgico por el backstage de Soul train y el golpe en la mesa de “A tribed called quest” que pone firmes a todos los trapers y las estrellas de Instagram con la elegancia de la veteranía. Ya una vez vaciado las alforjas y con la conciencia un poco más tranquila, empiezo.

Kanye west “Life of pablo”
Yeezy se ha exigido cambiar el panorama musical cada vez que saca un disco, auto elevado a los altares de Leonardo da vinci, la megalomanía no consigue hacerle errar y muestra un nuevo camino, aunque sea a las corrientes mas mainstream, una nueva revisión del hip hop, la música y la producción creando un disco que tiene desde Arthur Russell hasta Rihanna, ahí queda eso.

“Emilys d+evolution” Esperanza Spalding
Incluida en el día del jazz en un dream team con herbie hancock esta neo diva es la sabia nueva con temas de un jazz que podrían ser de Coleman o coltrane mezclado con un dominio del r&b un dominio esplendido del bajo y las armonías y la actitud que le ha hecho ganarse el respeto de la vieja guardia y los neófitos en estos registros.

Blue pills “lady in gold”
Con un sonido deudor de otra época, la de la lucha entre el disco y el rock, de Gibson y marshalls, rescatado reinterpretado y mejorado, blue pills reinventa el rock de los 70 como siempre sonó, pero nunca existió. Un mazo de actitud con ramalazos de los yeah yeah yeahs, the gossip y como no los hellacopters, metida en una wolkswagen california, con las ventanas bajadas y kilómetros de carretera por delante.

James Blake “the colour of anything”
El soul blanco de Blake es un estilo en sí mismo con el estrecho corsé que implica tener un sonido tan reconocible a la hora de innovar o evolucionar. Capaz de crear temas que son pasajes sónicos sin estructuras reconocibles o temas tan redondos “Love me in whatever way” que parece que han existido desde siempre.

Bon iver  “22, A Million”
Lo mismo se podría decir de este multidisciplinar artista, que consiguió cual flautista de Amelin convertir a sus folkies seguidores en adoradores de sintetizadores. La sensibilidad de Vernon se viste con cualquier chaqueta.

King lizzard & the lizzard wizzard “Nonagon Infinity
Este colectivo ha entrado como un obús en nuestros oídos, la descafeinada psicodelia deudora de la nueva ola australiana (y neozelandesa) así como del stoner, punk y del rock de galones de t rex. Un bálsamo de artrock que es una experiencia sónica y visual digna de la mejor cosecha de las plantitas de Oaxaca…

Damien jurado  “visions of us of the land” 
Arropado por una banda que nos lleva a las montañas de por ejemplo Vancouver, este bardo crea evocadoras figuras que nos hacen detenernos a mirar lo que nos rodea mientras fluye por las capas más superficiales de nuestra piel. Su austeros directos se llenarán de nuevas luces, aunque su esencia ya estuviera allí desde hace mucho.

Nick cave  “Skeleton Tree”
La progresiva oscuridad de los trabajos de Nick cave es más manifiesta en este disco, posterior a la muerte de su hijo, (aunque compuesto antes). Otra solida roca en una trayectoria para enmarcar, en una de las figuras más importantes de la música, al menos para este servidor.

David Bowie  “black star”
El réquiem a la vida del extraterrestre cierra de forma magistralmente artística la vida de una de las luces de la cultura en el siglo XX. Más cercano a Scott Walker que a su propia identidad (¿es que hay una?). esta misa negra valiente, asonante o completamente sobrecogedora según el minutaje acrecienta el respeto por un icono que decidió venir a vernos y que se fue dibujando su inmensa estela en el firmamento

Frank ocean  “blonde”
El mejor disco del año, un caleidoscopio de sonidos, largamente esperado, conveniente rumiado y disfrutado hasta en sus interludios. La visión de Frank como mago del sonido desdibuja los géneros y detonada por su búsqueda de la libertad y la autoafirmación como compositor y ser humano. Un binomio perfectamente orquestado que tiene en su música y su mensaje el canal perfecto para su exposición.