Hacía tiempo que no levitábamos con la banda sonora de una serie y con momentos cinematográficos tan majestuosamente empastados con una carga musical que empuja la emotividad de cada escena.
Tan sólo 3 capítulos llevan estrenados y Big Little Lies ya se ha convertido en la serie de la temporada, no sólo por su banda sonora, sino también por las increíbles interpretaciones y un guión muy bien capitulado. Pero sin desviarnos lo más mínimo de lo que venimos hoy aquí a tratar, debemos advertir que en menos de la mitad del metraje que ha anunciado HBO para esta primera temporada (serán 7 capítulos en total), la serie dirigida por el canadiense Jean-Marc Vallée nos ha regalado ya momentos moja-bragas y otros tantos culo-pepsicola como para tener que bucear entre sus escenas y obligarnos a montar una playlist MO-NU-MEN-TAL como la que os ofrecemos hoy aquí en LONG BRIT.
Escenas tan bizcochonas como cuando viajan la tres protagonistas (Reese Witherspoon, Nicole Kidman y Shailene Woodley) con sus hijos a celebrar un cumpleaños y con la mirada algo perdida una de ellas empieza a tatarear ese angelical «Dreams» de Fleetwood Mac que suena de fondo. O sin ir más lejos, cuando Nicole Kidman baila un agarradito meloso con su marido psicópata y escuchamos a Neil Young y su eterna «Harvest Moon»; o por ejemplo, esa idílica escena de Shailene Woodley corriendo a lo largo de la playa, sola, mientras suena el «Bloody Mother Fucking Asshole” de la maravillosa Martha Wainwright.


