The Maccabees son una banda
procedente de Brighton, que con tres discos a sus espaldas forman una pieza
clave dentro del panorama musical británico, pero que aún les falta por pegar
un salto cualitativo para que su presencia en Europa sea definitiva.
El pasado 9 de enero lanzaron al
mercado su tercer disco, Given to the Wild. Anteriormente, en 2007 y 2009
lanzaron Colour in It y Wall of Arms, respectivamente. Este segundo disco,
recibió muy buenas críticas, gracias a canciones como Young Lions, Dinosaurs, Love
You Better
o William Powers, con las que consiguieron llamar la atención de los
medios con un sonido que en ocasiones puede recordar a unos primerizos Arcade
Fire, pero con un tono indie post-punk muy distinto, menos épico.
Su debut, el ya mencionado Colour
in It
, fue muy aclamado debido en parte al apadrinamiento por parte de la revista
británica NME, que prácticamente actuó como un mecenas al uso, brindando apoyo
tanto para crear un grandísimo hype, como para convencer a promotores de salas
algo escépticos con una alabanza de críticas fenomenales (normal, fueron los
meses en los que precisamente NME y algún que otro magazine consolidado sacaban
los nuevos Beatles o los nuevos Oasis de cualquier lado y continuamente). De cualquier
modo, no hay que desmerecer el disco; un powerpop muy puro, que posteriormente
iría desplazándose hacia el postpunk indiepoperillo ya descrito.
Es importante mencionar que en
2007, unos meses tras publicar su primer disco, lanzaron como single Toothpaste
Kisses
, tema que cerraba ese mismo álbum, y que ganó una repercusión tremenda
por aparecer en varios anuncios de televisión.
Given to the Wild mantiene una línea
continuista con su anterior trabajo. Es un disco muy llano, exceptuando algunos
temas que sobresalen como Ayla, Pelican (primer single del mismo) o Forever I’ve
Known
. La recreación de una atmósfera llena de efectos contribuye a que durante
todo el disco exista una neblina acústica que mejora el resultado total del
mismo. No en vano, el primer tema es únicamente instrumental, en forma de introducción,
que sirve para enlazar con el primer tema, Child. Es también un disco lleno
de referencias; un par de canciones me han recordado muy sorprendentemente a
Anthony & The Johnsons, quizás por el tono de la voz; en otra, Heave, me ha
recordado el Chris Martin más melancólico del Parachutes; Went Away parece un
ejercicio puro y duro de Fanfarlo… Muchísimas referencias acústicas para lo que
se supone que debe de ser un trabajo genuino acorde al nivel presentado y
vendido.
De cualquier modo, es un buen
disco para escuchar, y si no les conocías, puede ser un buen punto de partida
para empezar a conocerles.
Nota: 5/10

Puedes escucharlos en Spotify pinchando aquí.