En el castizo barrio de Prosperidad, más concretamente en el número 5 de la calle calle Padre Xifré, se ubicaba la muy renombrada y célebre sala de conciertos y ocio nocturno Rock-Ola.

Allí donde actuaron desde Iggy Pop hasta Loquillo y los Trogloditas, se conviertió en un referente de aquellos año de la movida y postmovida madrileña. No era como ahora, donde la globalización, las redes sociales y la mayor comunicación entre los distintos barrios de Madrid homogeneiza al menos estéticamente a los jóvenes de la mayoría de las grandes ciudades. En aquellos años, las tribus urbanas eran muy reconocibles y las diferencias entre residentes en unas y otras áreas de Madrid, tenían sesgos y marcadas diferencias socioculturales. No obstante, allí tenían cabida punkies, mods, rockers, pijos y todo tipo de fauna que en aquellos años poblaba las noches de la capital. El encuentro sistemático de unos con otros, el dejar hacer del Ayuntamiento y la explosión cultural y nocturna de la ciudad, generaba irremediablemente en episodios violentos y altercados frecuentes. el archifamoso Rock-Ola, tras varios apercibimientos por parte de la Administración, terminaría cerrando sus puertas tras el último y grave suceso acaecido a las puertas de su entrada: el apuñalamiento de mayo del 85.

Era un 18 de Mayo del año 1985 y un Demetrio Jesús Lefler, un chaval de apenas 18 años, murió apuñalado frente a la discoteca Rock-Ola en Madrid. Algunos dicen que fue una reyerta entre rockers y mods, otros hablan de un grupo juvenil de punkies que entraron en la reyerta, el caso es que Lefler, fue atacado brutalmente, recibiendo varias puñaladas. Un suceso que pondría punto y final no solo a la sala nocturna sino a la movida madrileña en general.

El diario de ElPais así redactaba la tragedia de aquel día: «Un joven de 18 años de edad murió ayer, de madrugada, como consecuencia de las heridas recibidas en una reyerta entre dos bandas juveniles. El fallecido, Demetrio Jesús Lefler, natural de Rota (Cádiz), fue golpeado brutalmente, según informó la policía a Efe, y recibió además dos puñaladas en la espalda y otra en un glúteo. La pelea se produjo en la calle del Padre Xifré, frente a la discoteca Rock Ola. El violento enfrentamiento comenzó por motivos desconocidos entre la una y media y las dos de la madrugada, cuando un grupo de una docena de punkis agredió a la salida de la discoteca a otros dos jóvenes que habían acudido al lugar con un grupo menos numeroso que el anterior.

Después de que los agresores la emprendieran a golpes con sus dos víctimas, Demetrio Jesús Lefler acudió en defensa de sus amigos y se enfrentó con los que les golpeaban. Lefler fue también atacado y derribado al suelo, donde el grupo le pisoteó y alguno de sus miembros le asestó tres cuchilladas, dos en la espalda y otra en un glúteo, lo que parece indicar que fue apuñalado cuando se encontraba tendido boca abajo.

El herido fue trasladado urgentemente a la ciudad sanitaria de la Seguridad Social La Paz, donde falleció pocos minutos después de su ingreso en el servicio de urgencias«.

Tras ello, la sala de fiestas Rock-Ola, en Madrid, cerró definitivamente debido a una orden del Ayuntamiento, quien ya tenía en el punto de mira a la discoteca por una serie de irregularidades administrativas y numerosas críticas por falta de seguridad. 

Afirman los medios de la época que el incidente causó gran revuelo en la opinión pública y llevó al Ayuntamiento de Madrid a ordenar el cierre definitivo de esta sala y emprender una serie de acciones y regulaciones que cambiarían la noche madrileña para siempre .

Please follow and like us: