Este es el título del reportaje
con el que Federico Atamaniuk, Neila López, Pablo Luque y Álvaro Rodríguez
alimentan la eterna pregunta: ¿qué es la música indie?, que da pie a otra
todavía más discutida: ¿dónde comienza y dónde acaba el «indie»?
Para ello, se cuenta de primera
mano en el reportaje con algunos de sus propios protagonistas. Juan Aguirre
(Amaral), Sala Elassir (Sala & the Strange Sounds), Charly Hernandez
(Mondosonoro), Iván López (Stay), Marcela San Martín (Sala El Sol) y Pablo Camuñas
(Promociones sin Fronteras). En poco más de 9 minutos, cada uno de ellos nos da
una visión personal de lo que para ellos es esta corriente de música, y cómo puede evolucionar.
Según la wikipedia (copy-paste),
se es indie
  • cuando el grupo que interpreta ese género no está
    ligado a circuitos del mercado musical o la difusión sonora o
    publicitaria.
  • cuando se hace con vocación puramente artística y
    no comercial.
  • cuando el estilo que toca un artista o un conjunto
    no parece cumplir los parámetros de ninguna etiqueta de definición
    conocida o utilizada por la prensa especializada.
  • cuando el sello discográfico encargado de editar
    las grabaciones o los medios que la difunden (radios, publicaciones…)
    son de pequeña envergadura o de carácter amateur.
  • cuando todo el proceso artístico está controlado
    por los músicos y en él no interfieren directrices ni condiciones de
    departamentos de marketing, compañías discográficas, instituciones o medios
    de comunicación.
La Buena Vida


Dejando definiciones aparte, la
realidad es que hoy por hoy, ser indie está de moda. Si no, es inviable
comprender cómo gente que no ha escuchado en su vida a Las Aventuras de
Kirlian, Australian Blonde, Le Mans, Family, Mate
(por poner algunos ejemplos rápidos)
se pueda definir indie. Siendo como es una etiqueta, es indiscutible que pueda
haber asociada a ella un determinado patrón de vestimenta o de tendencias. Por
otro lado, en ocasiones denominarse como “grupo de música indie” se ha
convertido en un trampolín para bandas que continuamente se mueven entre la
delgada línea roja del pop-rock más comercial. Y es que las discográficas se
han dado cuenta del filón y del potencial de esta corriente, fichando grupos
eminentemente indies, y comercializándolos. O mejor, coger un grupo cuya
esencia no sea indie, venderlo como tal, y te aseguras de entrada un colchón de
fieles fans difícil de encontrar hoy en día. Y escenarios de festivales y de salas de aforo medio, absolutamente reventados. También puede ser al contrario, como recientemente se ha visto: ser un grupo absolutamente comercial, y una vez que se está consolidado con un nivel de ventas y de popularidad razonable, tener
otro tipo de inquietudes y empezar a realizar otro tipo de música que no esté
supeditado a los intereses de un gran despacho.
Por otro lado, está el hecho de
que cualquier grupo extranjero, por el simple hecho de ser americano o inglés, en
este país entra directamente a ser indie.
The Strokes y Arctic Monkeys no son
indie, son rock, y así con infinidad de grupos. En este mismo blog en
innumerables ocasiones, hemos etiquetado grupos puramente de rock o de pop como
indie, por su sonido, su música, su estilo… pero ciñéndonos al origen de la
palabra indie, muy pocas de esas mismas bandas merecen tener ese apelativo.
Sonny and the Sunsets 
Sea como fuere, gracias a sellos
como Subterfuge o Elefant  podemos seguir manteniendo relativamente intacta una esencia bastante desvirtuada hoy por hoy.  Gran reportaje,
prácticamente de obligado visionado. 
Respondiendo a la pregunta que nos plantea el vídeo, personalmente pienso que
primero es vocación, y luego es negocio. Posteriormente ya depende de cada individuo decidir hacia donde quiere y puede llegar. De cualquier modo, como rezaban The Killers cuando eran un grupito de musica indie en Utah, glamorous…
Indie rock’n’roll is what I need. 
 
The Fresh & Onlys