Dios, la Iglesia, Caín y Jose Saramago.
Dios existe…, o tal vez no, pero sin duda, ese no es el principal problema del ser humano. Lo que sí resulta un gran problema son los intermediarios, los comerciantes, los vendedores de futuros místicos, los adivinadores, las jerarquías eclesiásticas de ese ejército de parásitos que viven a costa del miedo que produce la incertidumbre de nuestra existencia. Ese invento de los hombres ha sido la forma más tonta con la que el poder de unos pocos se ha manifestado históricamente sobre la debilidad de unos muchos. Nuestra única salida es avanzar en el conocimiento y en la razón como la única forma de entender algunos misterios que todavía nos inquietan y de los cuáles se sirven ese ejército […]

