Ya son 15 años de festival y lo que ha quedado de él no es más que la prostitución absoluta de lo que un día fue. A pesar de nacer en 1999, la historia de Coachella tiene su punto de partida cuando Pearl Jam seis años antes, 5 de Noviembre del año 1993, organiza un concierto en Indio ante 25.000 personas en el Empire Polo Club como protesta y boicot a Ticketmaster, al que Eddie Vedder acusaba de tener el monopolio de los auditorios y escenarios de todo el Sur de California.
Después vino el gran festival y poco a poco, ese espíritu de libertad que un día pareció ser la seña de identidad de un festival de arte y música, se ha convertido cada año, cada mes de Abril, en el circo del gilipollismo mundial. ¿Música?, sí…la hay. Pero, ¿quién quiere ver un concierto de The War On Drugs o Tame Impala rodeado de gente que suda de la música, molesta y su único fin es desfasar o ponerse el modelito más trendy para salir en una revista de moda?. 
Como bien expresó Jaime González hace tiempo en la edición digital de la BBC a través de su artículo Coachella, el festival que «arruinaron» los niños ricos y los famosos, «uno de los escaparates más respetables de la música alternativa del momento, ha sufrido en los últimos años una metamorfosis que, según muchos, lo ha llevado a convertirse en una pasarela para los ricos y famosos en la que los conciertos ya son sólo una excusa«. En dicho artículo y citando numerosas fuentes de medios de primer orden periodístico en USA, se podían llegar a leer opiniones como estas: 
– «Aclamado a principios de la década pasada por su espíritu libre, ahora Coachella es más un fin de semana de vacaciones en un recinto amurallado que un festival de música innovador» – Los Angeles Times
– «Coachela se ha convertido en un evento ridículo centrado en la moda y en los famosos en el que se congrega la gente rica para asistir a fiestas y en el que la música no es más que un complemento» – The Daily Beast
– «Ahora tiene menos que ver con la música y el arte y más con los famosos y la comercialización de productos. Además, se han multiplicado las actuaciones de artistas que no hacen música alternativa, sino hip hop, dance, etc…«. – The Hollywood Reporter
Sea como fuere, y como cada año debido a la repercusión mediática que conlleva dicho evento (más por las celebrities que van a tirarse la foto que por el hecho artístico en sí), sacamos una recopilación de las mejores imágenes. Pero este año, cambiamos. Vamos con una selección de los looks más hijo-putas de esta edición 2015. Agárrense al asiento que es de traca…

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