La respuesta solo la podremos saber dentro de unos meses o quizá un año. Pero por ahora, lo que hemos escuchado nos ha sorprendido gratamente. Con solo dos sencillos esta neoyorquina de tan solo 18 años ya se ha colado en la lista de las artistas independientes más influyentes del mundo elaborada por el portal Music Business Worldwide.

Desde el lanzamiento de su single debut «The City», a finales de febrero, Jane ha conseguido captar la atención de la crítica y también del público. Ya cuenta con unos 200.000 oyentes mensuales en Spotify y con su segundo single «nothing else i could do» lanzado en julio Jane consigue allanar el terreno para un esperado primer álbum en el que podamos conocer y adentrarnos un poco más en su trabajo.

Con melodías sencillas y una voz dulce y delicada que nos recuerda mucho a Billie Eilish Jane ha dado forma a aquellas composiciones que había escrito desde pequeña mientras escuchaba a su tocaya Ella Fitzgerald, a Billie Holiday o a Louis Amstrong. Hija de un pianista de jazz, su infancia transcurrió entre la música y el lenguaje. Acompañada de un buen oído y dejándose llevar por su verdadera pasión un día decidió que ya era hora de grabar aquellas canciones. Su música tiene un ineludible gancho pop y nos transmite calma y buen rollo.

Tendremos que esperar para ver su evolución pero ya podemos decir que estamos ante uno de los nuevos talentos femeninos de la escena indie-pop.