Ya sabemos que, al menos en lo musical, los ingleses son capaces de vendernos cualquier mierda como si fuera el nuevo y gran descubrimiento del siglo. Pues con ese prejuicio me acerqué a indagar algo más sobre la que dicen es la mejor banda británica del momento.

Empezamos a digerir su álbum debut, «This Could Be Texas», producido por Marta Salogni (Björk, Depeche Mode, Romy), y poco a poco nos vamos quitando las anteojeras. English Teacher demuestran una identidad propia, paso firme y lejos de las etiquetas de «son los nuevos…». La banda de Leeds es liderada por Lily Fontaine, una escritora de novelas frustrada metida a vocalista y ahora especialista en letras de canciones sobre la identidad femenina en la industria musical, sobre su condición de mujer de coloro tantos otros temas sociales interesantes y controvertidos.

Fruto de ello, surgen canciones como «Mastermind Specialism» o «R&B», con coros y estribillos con mucha profundidad y crudeza en los textos.

A su lado, una instrumentación que complementa a las mil maravillas. Con guitarras juguetonas y pegajosas como en «I’m Not Crying, You’re Crying» y acordes de piano totalmente protagonistas como en su «Albatross». En estos ultimos cortes, surgen comparaciones con otras bandas como con los muy sobrevalorados Black Country, New Road o incluso en algun pasaje más introspectivo, con Radiohead.

Post-rock experimental lo llaman desde Londres, y lo más experimental, es la unión de una voz brillante como la de Fontaine con una capacidad de escribir canciones con letras densas y bien armadas, dentro del habitual ramillete de bandas británicas anodinas de la última década dentro del género indie rock y adyacentes.

Un álbum dispar, que abre surcos en numerosos géneros y que sin duda, merece la pena degustar.