Por costumbre se ha tomado en la capital, terminar la fiesta con un buen desayuno en un bar. Uno de ellos es el famoso Brillante, última parada donde ahogar la borrachera y donde las bravas, pese a famosas, no cumplen con el condicionante anteriormente requerido.
El nombre del bar, como no podía ser de otra forma, se titula bar «Las Bravas«. Su orígen se remonta a 1933, cuando tan sólo era una taberna de venta de vinos y licores de media fama y mucho trasiego a la hora del almuerzo. Hoy en día su pulpo, su oreja, sus tortillas,… hacen de este escondite un lugar perfecto donde acompañar la caña del mediodía, y si es con «¡una de bravas!«, mucho mejor. Tienen tres locales abiertos en la capital y aunque el primero y genuino es el ya mencionado de la calle Álvarez Gato, también podrás encontrarles en las calle Espoz y Mina y en el Pasaje Matheu, ambos igualmente cerca de la Puerta del Sol.
«Casi nueve de cada diez madrileños toma el aperitivo por lo menos una vez al mes y al 77% le gusta hacerlo con cerveza, seguidos de los refrescos de cola (35%), del vino (22%), del vermut (20%) y de los combinados de té (15%).
Prácticamente la totalidad de la población madrileña (96%) acompaña la bebida con algún alimento y el aperitivo favorito ha resultado ser las patatas bravas (47%), seguidas de la tortilla de patata y de las aceitunas (33%), de las patatas con ali-oli (295), de las croquetas (26%), de las patatas fritas (25%) y de los boquerones en vinagre (24%).
El estudio ‘El aperitivo de los Españoles’, realizado por Quota Research para Cerveceros de España, refleja también que el 45% de los madrileños prefiere disfrutar de ese momento con los amigos, el 32% con la pareja y el 20% con la familia».
(vía madridiario.es)
P.D.: otros locales recomendados: Docamar (Ciudad Lineal) y Los Barrancos (Pozuelo de Alarcón).
+info: http://www.lasbravas.com
twitter: @JRGE09



